México, DF.- Lorena Ochoa está tranquila. En paz. No tiene planes, al menos por ahora, de volver a la actividad profesional. Así lo aseguró tras su más reciente aparición pública suscitada en Acapulco, Guerrero, donde participó en la inauguración de su Academia ante cerca de cien asistentes. La tapatía se mostró sonriente, animada y de muy buen humor. Se dio el lujo de pararse sobre sus manos, y girar su cuerpo hasta ponerse de pie nuevamente.
Esta es la vida de Lorena ahora, relajada, lejos de las presiones y las exigencias de ser la número uno del mundo. Se trata quizá de un autoexilio que Ochoa necesitaba con urgencia antes de caer en un abismo y echar por la borda lo conseguido con tanto trabajo a lo largo de siete años en el máximo circuito femenil de golf en el orbe.
Entre sus planes están el transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones mediante la apertura de academias. “Es muy diferente platicarlo a ya estar aquí físicamente. Las instalaciones están muy padres, cuentan con todo el equipamiento de una Academia de primer mundo y sobre todo después de ver a tantos niños con ganas de convert...